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domingo, 4 de enero de 2015

Preguntas para la entrevista a los chicos de algoquerecordar.com

Antes de nada, tengo que decir que en la última entrada olvidé mencionar algo muy importante, y sin lo cual es más difícil entender porqué estoy tan interesado en el “síndrome del eterno viajero” y en esta entrevista en particular. El “síndrome del eterno viajero”, al menos según lo describen en el corto, viene dado (y es un componente que se identifica con facilidad la primera vez que vemos el corto) por ese elemento que llevo tratando de comprender desde que comencé con esta temática. Ese elemento, para el cual aun no tengo un nombre, puede describirse (y lo he descrito en numerosas ocasiones) como el ansia de aprendizaje sobre otras culturas y la posibilidad que nos ofrece (así como la capacidad de hacerlo) de convertirlas en parte de nuestras costumbres, en parte de nuestro repertorio conductual. Esta es la base por la que, para mí, comenzó esta andadura, como podréis recordar si os pasáis por mi primera entrada:

http://psicologia-lenguaje.blogspot.com.es/2014/11/litost-y-otras-emociones.html

Las respuestas a la entrevista que he propuesto a esta pareja puede suponer un cambio “del día a la noche” en mi estructura teórica, por lo que, para mí, es muy importante barajar qué preguntas debo hacer a ésta pareja. Si se os ocurre alguna, creéis que alguna de las que formulo no es necesaria, que ya ha sido respondida o cualquier otra cosa, no dudéis en compartirlo.

En cursiva os dejo las preguntas de las que consta esta entrevista:

Antes de nada, comentaos que, aunque las preguntas traten sobre vuestros sentimientos, creencias, emociones y os pregunte sobre vuestra opinión personal, en ningún caso se trata de una evaluación personal ni nada por el estilo, vuestras respuestas nos ayudarán a comprender mejor el fenómeno que habéis dado en llamar “síndrome del eterno viajero”. En cualquier caso, si creéis que alguna de las preguntas no es apropiada, simplemente evitadla.

1.- ¿Cuál creéis que es el ingrediente principal, la posible causa de que una persona sienta el “síndrome del eterno viajero”?

2.- Un elemento interesante en relación con la pregunta anterior podría ser esa “curiosa curiosidad” que comentáis en el corto, esa “ansia por descubrir”, ese “conocer el mundo y hacer que forme parte de ti”, así, podríamos incluso tomar elementos interesantes de una cultura e integrarlos en nuestra forma de comportarnos o nuestras costumbres. Respecto a ello, ¿Cómo creéis que surge este elemento, cuando surgió en vuestros respectivos casos y en qué circunstancias?

3.- Respecto al fenómeno del shock cultural relacionado con los viajes: ¿durante el tiempo que pasasteis en Vietnam y Camboya, hubo algún momento en que sintieseis que os encontrabais en una etapa de grave conflicto personal, una “desubicación”, un problema quizá de “no pertenecer a ninguna parte”? En el corto comentáis este hecho, pero quizá no surgiera en este viaje quizá lo haya hecho en otro momento. De ser así, ¿Cuándo y en qué circunstancias os ha sucedido? ¿A qué creéis que se debió? ¿Creéis que es una etapa que habéis superado o a la que, de algún modo, nunca termináis de volver?

4.- Al volver del viaje del verano de 2012, ¿notasteis que Madrid ya no era como lo recordabais? ¿Qué influencia creéis que tuvo este hecho, de haberse producido, en vuestra decisión de viajar por el mundo y en esa “curiosa curiosidad” que comentábamos en la pregunta 2?

5.- ¿Cuál es ahora la sensación que sentís cuando volvéis a Madrid para vivir allí por algún tiempo? ¿Y cuando escapáis de allí para realizar uno de vuestros viajes?

6.- ¿Cuáles son, según vuestra opinión, las similitudes y las diferencias entre esa “falta de un lugar al que llamar hogar”, esa “desubicación” que puede sentir una persona que emigra a un país diferente y la que puede sentir una persona con el “síndrome del eterno viajero”?

7.- (Explicar la teoría del shock cultural y preguntarles hasta qué punto creen que, en sus viajes, han experimentado estas etapas si es que lo han hecho en alguna medida y en qué medida esto guarda relación con esa “curiosa curiosidad”)

8.- Por último, un consejo para alguien que quiera viajar como lo hacéis vosotros.

Por supuesto, esto sólo son apuntes, a la hora de redactar el correo incluiré más detalles y preguntas, además de vuestras aportaciones si las hay, siempre tratando de no influir en sus respuestas con mi teoría.

Lo dicho, si alguien tiene algo más que comentar, alguna pregunta, un dato, cualquier cosa, que lo deje en los comentarios.



sábado, 3 de enero de 2015

Preparando una entrevista

Creo que me he equivocado, no lo siento, es probable que vuelva a ocurrir, el que avisa no es traidor.

Bueno, antes de nada feliz navidad, feliz año nuevo, feliz Hanukkah, larga y próspera vida y que la fuerza os acompañe. Todavía habrá alguien que me diga que no le he felicitado, pero en fin...

Ahora os voy a contar porqué creo que me he equivocado: en mi anterior entrada hablé sobre el shock cultural, concretamente su quinta etapa, el retorno al país de origen, como posible causa del shock cultural inverso. Hasta ahí todo bien, al menos hasta la presente, no he encontrado nada que lo contradiga.  ¿Cuándo creo que me equivoqué? Cuando hipoteticé sobre una posible integración entre mi teoría del shock cultural y el “síndrome del eterno viajero”.  Propuse que el shock cultural inverso (y con el todo el proceso del shock cultural, necesario para que se dé de forma inversa) podía ser un paso previo y necesario a este “síndrome del eterno viajero”.  

Creo que hay un componente clave en este “síndrome”: el ansia de descubrir, el ansia de viajar, ese “querer integrar lo mejor de cada cultura a través de su descubrimiento” que llevo tanto tiempo buscando, y que primero debemos adquirir para poder comprender y poner en práctica. Creo que, para gozar verdaderamente este “síndrome del eterno viajero” este componente sí que es necesario.

Quizá sí que podamos tenerlo, y he aquí el principal problema de la hipótesis anterior, como resultado de un shock cultural inverso (tendré que buscar casos) pero creo que esto no es un paso necesario.

Pero, ¿a cuento de qué esta duda? Pues a cuento de un enlace al que ya os dirigí en mi anterior entrada. El enlace en cuestión es el siguiente:


Aquí, los creadores del vídeo que originó toda esta temática comentan los orígenes de su “síndrome”: comentan que su sueño siempre había sido viajar, y que, tras un viaje “en plan mochilero” por Vietnam y Camboya, volvieron a Madrid y “viendo como estaba de triste y gris” decidieron dar la vuelta al mundo.

Hasta aquí, si lo analizamos bien, podría cuadrar con mi teoría anterior. Desde mi punto de vista, hasta aquí la historia solo difiere en un punto de lo que había teorizado hasta ahora:

Según mi teoría, para gozar del “síndrome del eterno viajero” habría que pasar por un shock cultural y después un shock cultural inverso (5ª etapa del shock cultural). El shock cultural inverso podría ser el momento en que vuelven a Madrid, que tanto han echado de menos  y lo ven “triste y gris” y por ello deciden dar la vuelta al mundo, comenzando así su “síndrome del eterno viajero”. El problema aquí está en que, según mi teoría, en un viaje no se puede sufrir un shock cultural a no ser que se trate de emigración, es decir, con una necesidad por vivir en esa cultura en concreto y pasando el suficiente tiempo en ella, por lo que no creo que sufriera este shock cultural en ese período de viaje.

Puede haber tres posibles soluciones a esta temática:

1.       Para sufrir un shock cultural no es necesario tener un deseo de vivir en un lugar ni pasar el suficiente tiempo (No es necesario ser un emigrante, también puede sucederle a un viajero). Esto contradice mi anterior teoría y sería un importante descubrimiento que supondría una necesidad de renovación de una parte importante de la estructura teórica.
2.      El “síndrome del eterno viajero” no es compatible con un shock cultural. De todas esta es la que me parece la más disparatada.
3.      Para gozar el “síndrome del eterno viajero” no es necesario superar un shock cultural, pero puede ser que aparezca a partir de éste.

No he sido capaz de encontrar más información sobre el momento previo a la vuelta al mundo y la motivación que llevó a esta pareja a realizar tal hazaña, de modo que les he enviado un correo preguntándoles si les importaría concederme una pequeña entrevista sobre esta temática.  Os dejo aquí el mensaje que les he enviado:

Muy buenas noches chicos! 

Soy Antonio Torres, estudio 3º de Psicología en la Universidad de Granada y estoy buscando información sobre el shock cultural y cómo hacer para aprender lo mejor de cada cultura. Llevo un tiempo tratando esta temática y por suerte he topado con vuestro corto. Antes de nada quería daros las gracias, ya que para mí ha sido muy inspirador, y me ha servido como ejemplo de algunos procesos y constructos y para resolver ciertas dudas. 

Si os escribo este correo es para proponeros (a pesar de que sé que es más que probable que estéis muy liados con vuestro nuevo proyecto) hacer una pequeña entrevista y preguntaos vuestra opinión sobre varios aspectos de la vida del viajero. En concreto, y a raíz de la inspiración de vuestro vídeo, estoy tratando de encajar este "síndrome del eterno viajero" en el marco de una teoría sobre el shock cultural, y me gustaría preguntaos qué opinais respecto a varias cosas que me ayudarían a confirmar si existe o no una relación entre éstos. 

La entrevista os la puedo mandar por escrito, para que no suponga un problema y no os robe mucho tiempo a vuestro proyecto. 

Por último decir que la entrevista sería publicada en el blog donde hasta ahora estoy publicando mi teoría junto con otros muchos compañeros, por lo que quizá no tenga muchas visitas, y después vuestras respuestas me servirían para seguir articulando una teoría y confirmar o rebatir aspectos de lo que ya he publicado. 

PD: Si me concedéis la entrevista me ahorraré la jerga psicológica, tanto por vosotros como por mí mismo, ya que a veces hasta a mí que la estudio me cuesta enterarme con tanto término raro. 

Un cordial saludo y mucha suerte con vuestros proyectos. 

A la espera de una respuesta sobre si me conceden o no la entrevista, estoy preparando las preguntas para enviárselas en el caso de recibir una respuesta afirmativa a mi correo. Ésta entrevista puede entrañar, como ya ha sido el caso con las anteriores entrevistas, claves muy interesantes, ejemplos y la confirmación o excepción a mis propuestas teóricas, por lo que ansío la respuesta de esta pareja, a pesar, como ya comento en el correo, de que sé que están muy atareados con un proyecto en común y es muy probable que no puedan dedicarme tiempo.

Espero que sus respuestas me ayuden a descifrar cómo el ansia de descubrir, el ansia de viajar, ese “querer integrar lo mejor de cada cultura a través de su descubrimiento” se adquiere, y cómo se pone en funcionamiento.

Para no extenderme más, en una próxima entrada (que trataré de subir mañana) os dejaré las preguntas que les propondré a esta pareja.



 PD: Entiendo que os parezca algo aborrecible el término “sufrir” referido al “síndrome del eterno viajero”, perdonadme si lo uso pero la asociación con origen en el modelo médico entre “sufrir” y “síndrome” es un automatismo para mí. Trataré de que no suceda, no obstante.